Una unidad didáctica para celebrar el Día Mundial de la Tolerancia

16 de noviembre: Día Mundial de la Tolerancia

FETE-UGT ha elaborado una unidad didáctica titulada ‘Siete colores. Siete pequeñas miradas hacia la interculturalidad’, con motivo de la celebración, hoy 16 de noviembre, del Día Mundial de la Tolerancia. El material didáctico incluye cuentos para fomentar la igualdad, sencillas recetas de cocina, poemas y distintas dinámicas, como la de los monstruos golosos a los que hay que ayudar a encontrar los dulces que han perdido, las historias que albergan personajes célebres como el científico Steven Hawking o la activista por los derechos humanos Rigoberta Menchú, las diferencias que hacen distintas a dos hermanas gemelas o la propuesta para adivinar las pertenencias de varios niños y niñas de diferentes orígenes.

‘Siete colores, siete pequeñas miradas hacia la interculturalidad’ se ha concebido como una herramienta dirigida tanto al personal docente como a las familias, para poder abordar con alumnos y alumnas los objetivos de una educación para la tolerancia. En estos momentos de profunda transformación social, FETE-UGT considera que es imprescindible formar a ciudadanos y ciudadanas con plenos derechos, que aprendan a habitar el mundo participando en el desarrollo medioambiental y sostenible, en la construcción de la paz, la igualdad entre hombres y mujeres, la participación de las personas con otras capacidades, el desarrollo personal y afectivo, la interculturalidad y la cooperación.

FETE-UGT considera que, hoy más que nunca, es prioritario llevar a cabo los compromisos y acciones asumidos en la Declaración de Principios aprobada por la Conferencia General de la Unesco en 1995, que definió la tolerancia como la responsabilidad y aptitud que sustenta los derechos humanos, el pluralismo, la democracia y el Estado de derecho. Su formulación constituyó un hito en el avance de la comunidad mundial para definir el concepto e identificar el papel de la tolerancia en los planos internacional y estatal, en la sociedad civil y en la educación. Fue también el primer documento internacional en el que se reconocen y abordan las múltiples formas y manifestaciones en las que se presenta la intolerancia, es decir, la violencia, el terrorismo, la injusticia y la exclusión.

Para FETE-UGT, la actual situación de crisis económica y sus efectos en el incremento de la desigualdad social y de la exclusión, así como en el aumento del miedo y el sentimiento de amenaza que experimenta la población, y que se expresa en un mayor rechazo hacia las minorías y los grupos con los que se supone que se ha de competir por el empleo, los recursos socioeconómicos o los servicios, determinan la necesidad de incrementar los esfuerzos para luchar contra la discriminación y todas las formas de intolerancia. Como demuestra la historia, la exclusión social y económica puede conducir a la frustración, la hostilidad y el fanatismo.

Desde el convencimiento de que la tolerancia no es concesión, condescendencia ni indulgencia, sino, ante todo, el reconocimiento de los derechos humanos universales y de las libertades fundamentales, FETE-UGT entiende la tolerancia no solo como un deber moral, sino como una obligación política que debe ser practicada por cada persona, grupo y, por supuesto, por el Estado.

Desde nuestro sindicato, asumimos y reivindicamos que la tolerancia se fomenta y se logra desde el conocimiento, la apertura de ideas, la comunicación y la libertad de conciencia: valores y condiciones que deben ser enseñados, inculcados y comunicados desde la educación formal, en las escuelas, institutos y universidades, mediante la educación no formal, así como también en el hogar y en el lugar de trabajo.

En nuestro ámbito, la educación formal y no formal, se debe enseñar a los alumnos y alumnas los derechos y libertades que comparten en común, para que puedan ser respetados y defendidos; así como fomentar métodos sistemáticos y racionales de enseñanza de la tolerancia que aborden los motivos culturales, sociales, económicos, políticos y religiosos de la intolerancia. Es decir, las raíces principales de la violencia y la exclusión. Al tiempo, es necesario contrarrestar las influencias que conducen al temor y la exclusión de los demás, ayudando a los niños y niñas y jóvenes a desarrollar su capacidad de juicio y de razonamiento ético.

Si, tal y como se reconoce en la investigación y normativa nacional e internacional, el ámbito educativo es el elemento fundamental de toda sociedad para facilitar el diálogo intercultural, la transmisión de valores democráticos y de aptitudes para la tolerancia, debemos valorar cómo están afectando y lo harán en el futuro los recortes que las distintas Administraciones están llevando a cabo en materia de educación. Estos recortes van acompañados de medidas que definen un modelo de escuela que está muy lejos del que aboga por la igualdad de oportunidades y del reconocimiento y apoyo a la diversidad.

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