FETE-UGT reclama Más Educación y Más Igualdad para garantizar la igualdad de oportunidades

Cartel 8 de marzo 2013

La Federación de Enseñanza de UGT (FETE-UGT) ante la celebración del 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, hace un llamamiento a los poderes públicos para que se incorporen en sus prioridades de acción política la Educación y la Igualdad, para avanzar hacia un futuro que garantice la igualdad de oportunidades.

La historia nos ha enseñado que los pasos dados en la conquista de los derechos de las mujeres no siempre están garantizados, sino que por motivos ideológicos podemos vivir retrocesos que nos lleven a tiempos que creíamos olvidados.

El Partido Popular ha encontrado en la crisis económica la excusa perfecta para intentar imponer un modelo educativo sexista y clasista que discrimina por razones de sexo, pero también económicas o sociales, a alumnos y alumnas. Evidentemente no van a imponer un discurso abiertamente misógino, sino que han utilizado diferentes argumentos pretendidamente modernos para avanzar hacia el pasado. Así, en los últimos meses hemos podido asistir a debates en los que defendían con argumentos pretendidamente científicos justificar que alumnas y alumnos no pueden estudiar juntos, o para desterrar de los centros educativos la educación para la igualdad. Son muchas las estrategias que intentan desprestigiar el trabajo que, a lo largo de nuestra historia democrática, hemos realizado para desterrar la discriminación y conseguir una sociedad más justa e igualitaria, libre de violencia de género.

Recordemos que en plena época franquista, en la década de los sesenta, las mujeres representaban el 22 % del total de estudiantes presentes en las universidades. En 1979 las estudiantes universitarias representaban el 42 % y en menos de treinta años, gracias a las políticas de igualdad en el ámbito educativo, las mujeres están matriculadas en un porcentaje sensiblemente mayor que sus compañeros masculinos, aunque sigue habiendo situaciones de desigualdad que quedan patentes en la elección de carreras o en la posición que ocupan como profesoras, rectoras o jefas de departamento.

La igualdad no ha llegado a la educación por ciencia infusa, sino que es el resultado de un trabajo sistemático que se basa en el convencimiento de que, para mejorar el desarrollo y la democracia de una sociedad, no podemos prescindir ni del talento ni de los derechos de la mitad de la población. Los derechos de las mujeres son derechos humanos, tal y como se ha reconocido en las Conferencias Internaciones de la Mujer de Naciones Unidas, ratificadas por nuestro país.

Pese a que hemos sido un país referente en el impulso de políticas de igualdad que han sido replicadas tanto por gobiernos europeos como de otras partes del mundo, en estos momentos estamos asistiendo al desmantelamiento de leyes y programas que afianzaban un modelo de sociedad más equitativo. La educación es, como afirmaba Nelson Mandela, el instrumento más poderoso para cambiar el mundo. Y así, las leyes aprobadas en los últimos años incidían en la importancia de la formación del profesorado, el lenguaje no sexista, y la educación para la ciudadanía y la igualdad. Contenidos como la formación en relaciones afectivo sexuales, que enseñaran a relacionarse desde el respeto y prevenir la violencia de género, han sido algunas de las propuestas que no hemos terminado de desarrollar pero que son fundamentales en el desarrollo integral de las personas.

El sindicato considera que el gobierno del Partido Popular no solo ha frenado el desarrollo de estas políticas sino que, a través de la redacción de la LOMCE, muestra un modelo de sociedad que rompe con el contrato social que garantizaba a todas las personas las mismas oportunidades, e instaura un modelo educativo basado en los intereses del mercado y la división social por sexo, clase y nacionalidad.

Este objetivo se expresa claramente en los siguientes puntos:

  • Preámbulo de la Ley, donde no se hace ninguna mención al desarrollo integral de las personas, ni a la formación en igualdad, ni a cualquier valor humano que corresponda con una formación en valores democráticos y de igualdad.

  • Lenguaje sexista. Uno de los caballos de batalla del Partido Popular, que intenta, a través de las palabras, invisibilizar la realidad de las mujeres, los pueblos y las minorías.

  • La segregación por sexos en los centros educativos y en las trayectorias formativas. La escuela mixta ha sido una de las grandes aportaciones a la igualdad. Sin embargo, la LOMCE permite que existan centros financiados con fondos públicos que segreguen a chicas y chicos, con maneras discriminatorias cuyas consecuencias veremos muy pronto. Por otra parte, la elección temprana de opciones formativas va a tener una repercusión clara en las elecciones vitales y profesionales de alumnas y alumnos, como ya hemos podido comprobar en algunos centros de Formación Profesional.

  • De forma impositiva desaparece la asignatura de Educación para la Ciudadanía y la asignatura de Ética de 4º de ESO, intentando borrar todo rastro de formación en valores de igualdad, democracia y ciudadanía.

El sindicato sigue insistiendo en que los distintos recortes que se vienen sufriendo en educación están teniendo una repercusión clara en la cohesión social, con consecuencias para el alumnado que tengan menos posibilidades para financiarse sus estudios.

En tiempos de crisis la educación no es un gasto, sino una inversión de futuro que garantiza un modelo de sociedad. Desde FETE-UGT afirmamos que defender la educación es apostar por una sociedad que garantice la igualdad efectiva de toda la ciudadanía. Más educación es más igualdad.