FETE-UGT presenta una enmienda en contra del Proyecto de becas y ayudas al estudio

La Federación de Trabajadores de la Enseñanza de UGT (FETE-UGT) presentará, mañana 18 de junio, ante la Permanente del Consejo Escolar del Estado, una enmienda en contra del Proyecto de Real Decreto por el que se establecen los umbrales de renta y patrimonio familiar y las cuantías de las becas y ayudas al estudio para el curso 2013-2014.

FETE-UGT considera que el modelo estatal por el que se establecen los umbrales de renta y patrimonio familiar y las cuantías de becas y ayudas al estudio, debe garantizar el principio de igualdad de los ciudadanos en el acceso y progreso voluntario en el sistema de enseñanza. La redacción del articulado de este proyecto pone en serio peligro la consecución de ese acceso en condiciones de igualdad.

La simplificación en el diseño de los umbrales de renta y en los criterios que conforman la cuantía final de la beca, además de una exigencia mayor en cuanto a los resultados académicos, son algunos de los aspectos que han llevado a FETE-UGT a presentar dicha enmienda.

A continuación se detalla el texto íntegro de la enmienda:

PRIMERA: El modelo estatal por el que se establezcan los umbrales de renta y patrimonio familiar y las cuantías de becas y ayudas al estudio debe garantizar el principio de igualdad de los ciudadanos en el acceso y progreso voluntario en el sistema de enseñanza. Parece razonable que tal modelo se dirija por dos parámetros básicos: a) compensación de las condiciones socioeconómicas desfavorables y, b) la concesión de becas y ayudas en función del aprovechamiento y rendimiento escolar.

Sin embargo, la redacción del articulado de este proyecto (que afecta transversalmente a los principios en la materia que inspira nuestra Constitución), pone en peligro la consecución del acceso en condiciones de igualdad. La igualdad se quiebra de manera especialmente grave en la regulación de los umbrales de renta que realiza el artículo 4.

El umbral de renta 1, que englobaría la situación de los estudiantes con mayores dificultades de acceso, se define atendiendo a unos parámetros tan restrictivos que hacen inviable su consideración. El umbral de renta 1, queda muy por debajo de los que representan el umbral obtenido si se consideraran criterios como el salario mínimo interprofesional o las cuantías de la pensión no contributiva, por lo que es improbable que un estudiante sujeto a estos condicionantes económicos pueda dedicarse al estudio a tiempo completo resultando obligatoria su formación con una actividad laboral simultánea. La situación se vuelve aún más gravosa si las exigencias económicas se combinan con el mayor rigor de las exigencias académicas (disposición final 2ª).

También es discutible la regulación prevista para el umbral de renta 3. En este caso las dificultades estriban en la restricción que produce respecto del régimen de concesión del umbral 2. Efectivamente, para los estudiantes ubicados en el umbral 3 sólo es posible obtener la beca de matrícula pero su situación económica puede suponer una diferencia respecto de los clasificados en el umbral 2 de escasamente 500 euros/año. Esta situación recomienda un mayor esfuerzo de desagregación en los umbrales de renta definidos por el Real Decreto (ver consideración quinta) para evitar que una misma diferencia en términos de renta represente una notable distinción en términos de acceso a los componentes de las ayudas.

SEGUNDA: Resulta inaceptable la previsión del artículo 4 del proyecto (último párrafo) que considera que para el caso de los estudiantes de las universidades privadas, la cuantía de la beca sea igual al importe de los precios públicos oficiales mínimos establecidos para cada titulación. En la medida que no existe garantías de dotación para todos y cada uno de los componentes que integran las cuantías de las becas para estudiantes de instituciones públicas (léase, cuantía variable) cualquier dotación presupuestaria a la enseñanza privada resulta improcedente.

TERCERA: La inconsistencia de la previsión presupuestaria para la cuantía variable de la beca hace difícil la comprensión integral del sistema que articula el proyecto. La cuantía variable se configura a partir del “crédito restante”, en la dicción del artículo 5, considerando nuevamente la doble variable renta y rendimiento. Esta previsión establece un margen de discrecionalidad bastante alto pues puede determinar la inexistencia de presupuesto para esta partida. Por otro lado, nada se dice acerca de los criterios de reparto del “crédito restante” salvo que las rentas que superen el umbral 2 no tendrán acceso a este componente.

El elemento de corrección que se establece para el supuesto de que el número de becarios resulte inferior al del curso académico 2012/2013 incrementado en un 10% (artículo 8.4) puede igualmente suponer un vaciamiento (por vía indirecta) de la cuantía variable. Por todo lo expuesto, parece razonable señalar un montante fijo para la componente variable vinculada en la mayor medida posible a las consideraciones de renta que venga a compensar las insuficiencias detectadas en las componentes fijas de renta y residencia que anteriormente se expusieron.

CUARTA: La disposición final 2ª protagoniza un cambio sustantivo en los requisitos académicos de acceso y progreso en diferentes enseñanzas. La exigencia de resultados académicos es compatible con un sistema de financiación pública eficaz y eficiente en donde los caudales públicos han de ser establecidos con rigor. Sin embargo, este refuerzo en los resultados, tiene que compadecerse con el principio básico de igualdad de oportunidades en el acceso y progreso a los largo de los estudios. Sólo sería asumible un mayor rigor en los presupuestos académicos tras garantizar la posibilidad de dedicación al estudio a tiempo completo a través de un sistema de beca salario. La redacción del proyecto no garantiza tal posibilidad, por lo que el incremento de las exigencias académicas se compadece mal con la igualdad de trato que debe dispensar la Administración pública educativa. Es necesario subrayar además la aparición de dificultades socioeconómicas sobrevenidas derivadas de la actual situación de crisis que sufre el país.

QUINTA: Hay que destacar también una nota constante que aparece a lo largo de todo el proyecto y que tiene que ver con la simplificación de sus presupuestos; la simplificación afecta tanto al diseño de los intervalos de renta (umbrales) como a los criterios (componentes) que conforman o determinan la cuantía final de la beca percibida. De este modo el proyecto representa (por comparación con el Real Decreto 1000/2012) la supresión de dos umbrales de renta y, en paralelo, la supresión de algunos componentes de dotación económica (significativamente, los de compensación y desplazamiento).

La simplificación que se reseña supone una menor aproximación a la realidad económica del estudiante y a sus necesidades prácticas. Este tratamiento menos ajustado supone, en consecuencia, tratar como iguales situaciones que razonablemente exigirían un tratamiento diferenciado, privando al que está en situación más desfavorable de una protección más adecuada.

SEXTA: Estando constituido desde el 22 de noviembre de 2010 el Observatorio Universitario de Becas, ayudas al estudio y rendimiento académico, ante los cambios del modelo del sistema de becas y ayudas que se propone en este Proyecto de Real Decreto y teniendo en cuenta que dicho órgano tienen entre otras funciones asesorar, facilitar información, analizar resultados, etc., consideramos que antes de proceder a introducir cambios, se debería reunir dicho Observatorio con el fin de ayudar a tomar decisiones de forma consensuada.

Por estos motivos FETE-UGT se posiciona en contra de la tramitación del presente proyecto tal y como se ha presentado.