FETE-UGT exige el establecimiento de criterios especiales para el mantenimiento e implantaci贸n de ciclos formativos en las zonas rurales de Extremadura

La eliminación para este año por parte de la Consejería de Educación del primer curso del ciclo formativo de Administración y Finanzas en el IES San Pedro de Alcántara, por falta de alumnado, nos parece una medida, a todas luces, extemporánea. Este hecho, teniendo en cuenta que el centro ya tenía elaborada la programación, el horario del ciclo y llevaba dos semanas de clase, manifiesta no sólo improvisación sino también la urgente necesidad de definir una política especial de mantenimiento e implantación de ciclos formativos en las zonas rurales.

Sobre esta decisión, FETE-UGT consideró, en la reunión sindical con la Dirección General de Formación Profesional del día 4 de octubre, que, dada la posibilidad de contar con seis alumnos y el centro ya había planificado el curso con todas las tareas docentes y del alumnado, la administración debería hacer un esfuerzo y permitir la continuidad de la actividad académica durante el curso 2011-12, lo que evitaría perjuicios para el profesorado y alumnado.

No obstante, una vez que la Consejería ha tomado la decisión de suprimir el citado ciclo, FETE-UGT espera que cumpla los compromisos adquiridos: que el traslado de los alumnos a otros centros sea financiado por la Consejería, y que el profesorado afectado no sea perjudicado en sus condiciones laborales.

Estas circunstancias han puesto de manifiesto una realidad educativa de las zonas rurales extremeñas: pocos alumnos en los centros y tendencia de la administración a suprimir servicios educativos, en este caso, ciclos formativos. Esta realidad requiere que el Consejo Regional de la Formación Profesional estudie la casuística, para adaptar la oferta de formación profesional en el medio rural, con el fin de que responda no sólo a los intereses del entorno del tejido productivo, sino a las demandas personales y de la sociedad.

Para UGT, esta propuesta tiene la finalidad de revitalizar las zonas rurales y no fomentar el abandono de los jóvenes de sus localidades de origen. Así, apostamos por el establecimiento de “criterios” para la implantación, mantenimiento, y supresión de ciclos formativos en las zonas rurales: criterios flexibles de alumnado, de desarrollo económico y social comarcal, de mantenimiento en el tiempo de los ciclos, de participación de la comunidad educativa y social, y de la no eliminación de ciclos con un criterio exclusivamente economicista. Asimismo, la implantación y el mantenimiento de estas enseñanzas deben estar acompañados de campañas informativas y políticas sociales que favorezcan, con la implicación de los agentes sociales y económicos representativos, la matriculación de alumnos y la incorporación de jóvenes al sistema educativo, a los programas y ciclos formativos, en el medio rural.

En este sentido, consideramos que la Consejería de Educación y Cultura debería tener en cuenta estas aportaciones en el proceso de “reorganización de la oferta de formación profesional” que quiere llevar a cabo.

Mérida, 7 de octubre de 2011