FETE-UGT alerta de que la reforma educativa debilita la escuela pública

FETE-UGT alerta de que la reforma educativa propuesta por el Gobierno central debilita la escuela pública en Extremadura y en el resto de Comunidades Autónomas.

Nos encontramos con la enésima propuesta de cambio educativo en pocos años y, con ella, el Gobierno central no considera la posibilidad de un Acuerdo o Pacto de Estado por la educación. Asimismo, no realiza un diagnóstico precoz de los problemas del sistema educativo y utiliza, de forma interesada y como justificación de sus propuestas, las cifras del fracaso y abandono escolar.

También el Gobierno parece olvidar la realidad educativa española: la de una educación descentralizada, donde hay Comunidades que están muy por encima de la media europea de fracaso escolar (Murcia, Extremadura, Valencia…) y del proceso seguido en el rendimiento educativo en España hasta llegar a los actuales datos.

Los pilares de la propuesta de reforma se sitúan en ampliar a tres años el Bachillerato en detrimento de la ESO y en la eliminación de la asignatura de Educación para la ciudadanía, que no sirven para solucionar el principal problema educativo, el fracaso escolar.

Sobre el Bachillerato, valoramos que hay que aumentar su peso en el currículo, pero no compartimos que sea a través de la pérdida de un año de la ESO, lo que supone la segregación del alumnado a los 15 años y genera dudas sobre la concertación de la enseñanza postobligatoria. No tenemos que olvidar que la educación obligatoria dura hasta los 16 años, y que esta decisión puede ir en detrimento de los centros públicos. FETE-UGT había planteado otras alternativas como la flexibilización del bachillerato en dos o tres años, dependiendo del proceso de aprendizaje del alumnado.

En cuanto a la apuesta del PP sobre la Formación Profesional, el modelo dual genera muchas dudas porque nos encontramos en un momento de crisis económica. El peligro está en que puede dar lugar a una FP de dos velocidades, entre aquellos alumnos que puedan realizar su formación integral en la empresa, y aquellos que no tengan otra opción que permanecer en el instituto.

Respecto al cambio de la asignatura Educación para la Ciudadanía por Educación Cívica y Constitucional se aleja de las recomendaciones del Consejo de Europa que insta a los gobiernos a la educación en valores (vida en comunidad, relaciones personales, sociedad más igual, respeto a la diversidad, solidaridad, conocimiento de las leyes constitucionales, derechos humanos…) y reabre un debate absurdo, que solo contenta a sectores políticos extremistas, y lo que es más grave no confía en la profesionalidad de los docentes de este país, cuando argumenta que hay temas que sirven para el adoctrinamiento, pero sin especificar cuáles.

También nos preocupan las intenciones de realización de pruebas externas al alumnado con la elaboración de una clasificación de los centros por sus resultados, sin tener en cuenta los condicionamientos del contexto socioeconómico (algo que ocurriría en Extremadura con la escuela rural). Consideramos que en los centros no sólo se han de transmitir conocimientos, sino que han de desarrollar una educación integral del alumnado, situación que no ha contemplado en su intervención el ministro Wert.

Otro asunto al que no se ha aludido es a la financiación del sistema educativo, algo que FETE-UGT considera imprescindible, de ahí nuestra propuesta de incrementar los presupuestos educativos en torno a la media europea (que está en el 5,5% del PIB frente al 4% de España). En nuestro caso, la sociedad extremeña ha hecho un esfuerzo para pretender llegar hasta el 6% del PIB en educación en Extremadura, lo cual necesitaría del apoyo y la colaboración del Gobierno de España.

Para finalizar, la comunidad educativa está harta que cada Gobierno modifique las leyes educativas, por lo que reivindicamos un Pacto de Estado que configure el sistema y le dé estabilidad, algo que en Extremadura hemos dado ejemplo con la Ley de Educación.