“Razones para la huelga en la UEx”, por Francisco Centeno, Presidente de la Junta de PDI de la UEx

Se han dado ya muchas razones para convencer a los diferentes sectores de la sociedad acerca de la justificación y necesidad de la huelga general convocada para el 14 de noviembre de 2012. Los recortes en el sector público, la reforma laboral que recorta derechos de los trabajadores, tanto que pone a las empresas públicas en disposición de practicar EREs desde el momento en que se aprueben los presupuestos, el acoso y derribo hacia la labor de los trabajadores que estamos en los servicios públicos, la pérdida de una paga al año, la extraordinaria de navidad, los importantes recortes en becas y en las políticas de I+D+i, son ya razones más que suficientes para participar en esta jornada de huelga, también desde al ámbito de la Universidad de Extremadura, como servicio público que somos.

Sin embargo, a mí me gustaría añadir una razón más para que mis compañeros y compañeras reflexionaran sobre ella. La universidad ha sido, durante bastante tiempo, uno de los centros más importantes en la generación de pensamiento, ideas y corrientes sociales que desembocaban en movimientos organizados que, con mucha fuerza, dirigían la sociedad. Así fue durante la transición y la consolidación de nuestra democracia. Además realizaba un papel fundamental, ya que en ella se formaban las élites profesionales del país y, por ende, en ella se encontraban los profesionales de más alto prestigio. La política de becas y la mayor oportunidad para el acceso a los estudios universitarios también trajo como consecuencia que el elitismo de la universidad española quedó diluido, y a su vez disminuyó la influencia de la misma sobre los movimientos sociales, dejando de ser un referente, y quedando, en demasiadas ocasiones, al margen de ellos. Además, y como una consecuencia de estos cambios, a los que hay que sumar el importante grado de autonomía en las decisiones y en la gestión, la Universidad se alejó de las realidades sociales. La Universidad de Extremadura no ha sido ajena a esta deriva, pese a nacer más tarde.

Prueba de ello es que en estos tiempos de cambios y convulsiones sociales que vivimos, las universidad españolas, la UEX también, hemos permanecido como remansos de paz, callados y ajenos a este entorno social exigente y que reclama cambios profundos y, sin embargo, estamos siendo profundamente afectados por ellos. Por eso, considero que éste también es un argumento más para sumarse a la huelga del 14 de noviembre, ya que participar de ella significa acercarse a la sociedad que nos rodea, siendo sensibles a sus demandas, que también son las nuestras, y tratando de estar entre los líderes de los movimientos sociales que reclaman cambios que nos lleven a una sociedad más justa e igualitaria.

Entre todos podemos conseguirlo, con los universitarios también.

Francisco Centeno Velázquez
Presidente Junta de Personal Docente e Investigador de la UEX